Esta es una traducción de la página original en inglés.
Censura en el software privativo
El software que no es libre (privativo) a menudo es malware (diseñado para maltratar a los usuarios). El software que no es libre está controlado por quienes lo han desarrollado, lo que los coloca en una posición de poder sobre los usuarios; esa es la injusticia básica. A menudo los desarrolladores ejercen ese poder en perjuicio de los usuarios a cuyo servicio deberían estar.
Se presentan aquí ejemplos de sistemas privativos que imponen la censura bloqueando el acceso de los usuarios a algunas funciones. Tenemos también una lista de sistemas privativos que censuran la instalación de programas de aplicación (los llamamos «prisiones»).
Vender productos que están diseñados como plataformas para que una empresa imponga la censura debería estar prohibido por ley, pero no es así.
Chrome censura las descargas de software.
Ayudar a los usuarios a evitar el software malicioso es útil, pero impedírselo por la fuerza no es correcto.
Chrome, en Windows, ahora censura extensiones.
Google afirmó que eliminaría por su cuenta las extensiones no autorizadas.
Google ofrece software de censura, supuestamente para que los padres lo instalen en los ordenadores de sus hijos.
La consola Nintendo 3DS censura el acceso a Internet. Esta censura se puede inhabilitar, pero para ello hay que identificarse para pagar, lo cual constituye una forma de vigilancia.
El sistema operativo GNU![[Logotipo de la FSF]](/graphics/fsf-logo-notext-small.png)