Esta es una traducción de la página original en inglés.

Subordinación a un servidor en el software privativo


El software que no es libre (privativo) a menudo es malware (diseñado para maltratar a los usuarios). El software que no es libre está controlado por quienes lo han desarrollado, lo que los coloca en una posición de poder sobre los usuarios; esa es la injusticia básica. A menudo los desarrolladores y fabricantes ejercen ese poder en perjuicio de los usuarios a cuyo servicio deberían estar.

Habitualmente, esto suele realizarse mediante funcionalidades maliciosas.


Subordinar un producto o programa a un servidor significa diseñarlo de tal modo que funcione únicamente comunicándose con un servidor específico. Esto es siempre una injusticia, pues significa que no se puede utilizar el programa sin ese servidor. Se produce también una injusticia secundaria si no es posible comunicarse con el servidor de otra manera.

En algunos casos, la subordinación a un servidor se utiliza cometer abusos con los usuarios. En esta página se presentan ejemplos en los que tal subordinación se ha usado directamente para dañar a los usuarios.

Si conoce algún otro ejemplo que debería mencionarse en esta página, escríbanos por favor a <webmasters@gnu.org>. Incluya la URL de una o más referencias confiables que justifiquen su inclusión.

  • Wink comercializa un controlador «inteligente» para el hogar que está vinculado a un servidor. En mayo de 2020 exigió a los compradores que empezaran a pagar una cuota mensual por el uso de ese servidor. Debido a su vinculación con el servidor, sin él el controlador se vuelve inservible.

  • Best Buy produjo electrodomésticos controlables y luego cerró el servicio que permitía controlarlos.

    Si bien es loable que Best Buy haya reconocido que al hacerlo estaba maltratando a los usuarios, esto no cambia el hecho de que vincular un aparato a un servidor determinado es una forma de aprisionar a los usuarios, y es una consecuencia de tener en el aparato software que no es libre.

  • Los robots de juguete Jibo estaban conectados al servidor del fabricante. La empresa cerró el servidor e hizo que todos dejaran de funcionar.

    Irónicamente, el cierre del servidor pudo ser beneficioso para los usuarios, ya que el producto estaba diseñado para manipular a la gente simulando emociones, y casi con toda seguridad los estaba espiando.

  • Los libros electrónicos «adquiridos» en la tienda de Microsoft verifican que su DRM es válido conectándose a la tienda cada vez que su «propietario» quiere leerlo. Microsoft va a cerrar esa tienda, dejando así inutilizables todos los libros electrónicos con DRM «vendidos» desde el principio. (El artículo resalta también los problemas del DRM).

    Esta es una prueba más de que un producto gravado con DRM no pertenece realmente a la persona que lo ha adquirido. Microsoft dice que devolverá el dinero a los compradores, pero esto no es una excusa para venderles libros restringidos.

  • La cadena británica de supermercados Tesco vendía tabletas que tenían que conectarse a un servidor de Tesco para restaurar la configuración original. Tesco suspendió ese servicio para los viejos modelos, de modo que si alguien trata ahora de restaurar la configuración de fábrica, la tableta se vuelve inutilizable.

  • Los termostatos «inteligentes» Honeywell funcionan únicamente a través del servidor de la compañía. Poseen todas las características nocivas de ese tipo de dispositivos: vigilancia, y el peligro de sabotaje (contra un usuario en particular o contra todos los usuarios a la vez), como así también el riesgo de mal funcionamiento del servidor (que es lo que sucedió).

    Además, para regular la temperatura deseada es necesario ejecutar software que no es libre. Con los termostatos tradicionales eso se puede hacer mediante teclas de control posicionadas en el termostato mismo.

  • La pulsera de actividad Jawbone estaba vinculada a una aplicación telefónica privativa. En 2017 la compañía desapareció, haciendo que la aplicación dejara de funcionar. Todas las pulseras dejaron de funcionar para siempre.

    El artículo hace hincapié en la perversa decisión de continuar vendiendo los dispositivos ya inutilizables. Pero creemos que esto es algo secundario: hizo que las consecuencias nocivas alcanzaran a algunas personas más. Lo realmente grave fue diseñar los dispositivos de manera que tuvieran que depender de algún otro que no respeta la libertad de los usuarios.

  • El juego Metal Gear Rising para MacOS estaba vinculado a un servidor. La compañía clausuró el servidor y todas las copias del juego dejaron de funcionar.

  • Logitech saboteará todos los dispositivos de control doméstico Harmony Link cerrando el servidor mediante el cual los supuestos propietarios se comunican con sus productos.

    Los propietarios sospechan que es una forma de presionarlos para que compren un modelo más reciente. Si son sensatos aprenderán más bien a desconfiar de cualquier producto que requiera que los usuarios se comuniquen con él a través de algún servicio especializado.

  • Sony ha reintroducido su mascota robótica Aibo, esta vez incluyendo una puerta trasera universal y haciéndolo dependiente de un servidor que requiere suscripción.

  • La cámara de vigilancia doméstica Canary ha sido saboteada por su fabricante, desactivando muchas funcionalidades a menos que el usuario pagara una suscripción.

    Con fabricantes como estos, ¡qué más intrusos puede haber!

    Los compradores deberían aprender la lección y rechazar aparatos conectados que contengan software privativo. Cualquier producto de ese tipo es una tentación para cometer sabotaje.

  • Las versiones más recientes de Microsoft Office exigen que el usuario se conecte a los servidores de Microsoft al menos una vez cada treintaiún días. De lo contrario, el software rechazará editar cualquier documento o crear uno nuevo. Se limitará a mostrar e imprimir documentos anteriores.

  • Una empresa creó pájaros y conejos de compañía para Second Life e hizo que su alimento dependiera de un servidor. Cerraron el servidor y los animales murieron, o algo parecido.

  • Anova saboteó los robots de cocina de los usuarios con una actualización regresiva que los vinculaba a un servidor. A menos que los usuarios crearan una cuenta en los servidores de Anova, los aparatos dejarían de funcionar.

  • La tarjeta gráfica privativa GeForce Experience de nVidia obliga a los usuarios a identificarse ,y luego envía sus datos personales a los servidores de nVidia.

  • La aplicación iMessage de las iCosas comunica a un servidor cada número de teléfono que marca en ella el usuario; el servidor guarda esos números durante al menos 30 días.

  • Esta es una crítica miope de una aplicación rastreadora: descubrió que burdos fallos permitían a cualquiera husmear en los datos personales del usuario. La crítica no expresa la menor preocupación por el hecho de que la aplicación envía los datos personales a un servidor donde el desarrollador los recopila. ¡Es un «servicio» para incautos!

    El servidor tiene seguramente una «política de privacidad», y seguramente no sirve de nada, como casi todas.

  • Revolv es un dispositivo que controlaba las operaciones de una «casa inteligente»: encender las luces, poner en funcionamiento los sensores de movimiento, regular la temperatura, etc. Su software privativo depende de un servidor remoto para llevar a cabo esas tareas. El 15 de mayo de 2016, Google/Alphabet lo dejó intencionadamente fuera de uso al cerrar el servidor.

    Si fuera software libre, los usuarios tendrían la posibilidad de ponerlo de nuevo en funcionamiento, de manera diferente, y entonces tendrían una casa que respeta la libertad en lugar de una casa «inteligente». No permita que el software privativo controle sus dispositivos y los convierta en ladrillos de 300 dólares sin garantía. ¡Exija ordenadores autónomos que utilicen software libre!

  • Las aplicaciones de Adobe requieren conexiones periódicas a un servidor.

Disponibles para esta página:

[en] English   [de] Deutsch   [es] español   [fr] français   [ja] 日本語   [pt-br] português   [ru] русский  

 [Logotipo de la FSF] «La FSF es una organización de ámbito mundial cuyo objetivo es promover la libertad de los usuarios de ordenadores. Defendemos los derechos de todos los usuarios de software.»