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Esta es una traducción de la página original en inglés.

Por qué no avalamos otros sistemas

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A menudo nos preguntan por qué no avalamos un sistema en particular, normalmente una distribución popular de GNU/Linux. La respuesta breve a esa pregunta es que no respetan las pautas para distribuciones de sistemas libres. Pero ya que no siempre es fácil ver de qué manera un sistema en particular no sigue las pautas, a continuación damos mayor información sobre los problemas de ciertas distribuciones muy conocidas.

Para saber más acerca de los sistemas GNU/Linux que sí avalamos, visite nuestra lista de distribuciones libres GNU/Linux.

Excepto donde se indica, ninguna de las distribuciones que se incluyen en la siguiente lista respeta las pautas en al menos dos aspectos importantes:

Esta es una lista de algunas de las distribuciones GNU/Linux más populares que no son libres. Están en orden alfabético con notas breves sobre los motivos por los cuales estas distribuciones no respetan las pautas. No pretendemos ser exhaustivos; una vez que detectamos algunas de las razones por las cuales no podemos avalar una cierta distribución, ya no seguimos investigando para encontrar todas las razones.

Puede suceder que una distribución haya cambiado desde la última vez que actualizamos la información que tenemos sobre ella; de ser así, por favor envíenos una notificación. Sin embargo, analizaremos y avalaremos una distribución solo en el caso de que sean los mismos desarrolladores quienes nos lo soliciten.

Arch GNU/Linux

Arch tiene los dos problemas habituales: no hay una política clara sobre qué software se puede incluir, y Linux, el kernel, contiene blobs que no son libres. Arch tampoco tiene ninguna política acerca de no distribuir software privativo a través de sus canales habituales.

Canaima

Canaima GNU/Linux es una distribución realizada por el gobierno de Venezuela para distribuir ordenadores con GNU/Linux. En general el plan es loable, pero la falla de Canaima es que incluye software que no es libre.

En el menú principal de Canaima hay una opción para «instalar software que no es libre» mediante la cual se instalan todos los controladores [«drivers»] que no son libres, incluso aquellos que no son necesarios. La distribución también incluye blobs para Linux, el kernel, e invita a instalar aplicaciones que no son libres, incluso Flash Player.

CentOS

No conocemos otros problemas de CentOS aparte de los dos habituales: no existe ninguna política clara sobre qué software se puede incluir, y distribuyen blobs que no son libres con el núcleo Linux. Por supuesto, como no aplica una política firme, puede ser que incluya otro software que no es libre y que podríamos haber pasado por alto.

Debian GNU/Linux

El Contrato Social de Debian proclama el objetivo de hacer que la distribución esté formada completamente por software libre, y mantiene voluntariamente el software que no es libre fuera del sistema oficial de Debian. Sin embargo, Debian también proporciona un repositorio de software que no es libre. Según el proyecto, este software «no es parte del sistema Debian», pero el repositorio está alojado en muchos de los servidores principales del proyecto, y los usuarios pueden conocer rápidamente el software disponible consultando la base de datos en línea de Debian.

Tiene además otro repositorio llamado «contrib» cuyos paquetes son libres, pero algunos de ellos existen para cargar programas privativos que se distribuyen por separado. Esto tampoco está rigurosamente separado de «main», el canal de distribución principal de Debian.

Las versiones anteriores de Debian incluían blobs que no eran libres con el núcleo Linux. Con la publicación de Debian 6.0 («Squeeze») en febrero de 2011, estos paquetes binarios se desplazaron de la distribución principal y se pusieron en el repositorio de software privativo. Sin embargo, en parte el problema todavía existe: el instalador en algunos casos recomienda estos archivos de firmware que no es libre para las periféricas de la máquina.

Fedora

Fedora tiene una política clara sobre qué se puede incluir en la distribución, y parece que se respeta minuciosamente. La política requiere que la mayoría del software y todas las tipografías estén disponibles bajo una licencia libre, pero hace una excepción para ciertos tipos de firmware que no son libres. Lamentablemente, la decisión de permitir ese firmware en su política impide a Fedora cumplir con las pautas para distribuciones de sistemas libres.

Gentoo GNU/Linux

Gentoo incluye recetas para la instalación de varios programas que no son libres en su sistema de paquetes primario.

Mandriva GNU/Linux

Mandriva tiene una política declarada sobre qué se puede incluir en el sistema principal. Está basada en la política de Fedora, lo que significa que también permite que se incluyan ciertos tipos de firmware que no son libres. Además de eso, permite la inclusión de software publicado bajo la Licencia Artística original, a pesar de que se trata de una licencia que no es libre.

Mandriva también provee software que no es libre a través de repositorios dedicados.

Mint GNU/Linux

Mint no adopta ninguna política contra la inclusión de software privativo. Incluye blobs binarios que no son libres en los controladores empaquetados con el kernel, además de programas privativos en los repositorios y códecs que no son libres.

openSUSE

openSUSE ofrece el acceso a un repositorio de software que no es libre. Esto es un ejemplo de que «abierto» es más débil que «libre».

Red Hat GNU/Linux

La distribución empresarial de Red Hat sigue básicamente las mismas políticas que Fedora para las licencias, con una excepción. Así, no la aprobamos por las mismas razones. Además de ello, Red Hat no tiene ninguna política en contra de poner a disposición software privativo para el sistema a través de canales de distribución complementarios.

Slackware

Slackware presenta los dos problemas habituales: no existe ninguna política específica sobre el software que se puede incluir, y se distribuyen blobs binarios que no son libres en el núcleo Linux. También incluye el programa xv para visualizar imágenes, que no es libre. Por supuesto, al no tener una política firme establecida contra la inclusión de software que no es libre, en cualquier momento se podrían introducir otros programas privativos. En Slackware hay una lista extraoficial de software que no es libre.

SteamOS

SteamOS, una versión de GNU/Linux que será distribuida por Valve, aún no está disponible para la descarga. Lo que podemos decir ahora es que, con toda probabilidad, no se trata de un sistema operativo que respetará la libertad de los usuarios porque está diseñado para funcionar en estrecha colaboración con el servicio Steam. Steam hace uso de la Gestión Digital de Restricciones (DRM) para imponer restricciones al software que distribuye. SteamOS tendrá que incluir el software privativo necesario para hacer cumplir esas restricciones. También estará diseñado para integrarlo a la tienda de Steam y promoverla, tienda que promociona una gran cantidad de software privativo.

SUSE GNU/Linux Enterprise

Además de los dos problemas habituales, varios programas que no son libres están disponibles para su descarga desde el sitio FTP oficial de SUSE.

Tails

Tails usa la versión vainilla de Linux, que contiene blobs de firmware que no son libres.

Ubuntu GNU/Linux

Ubuntu provee repositorios específicos de software que no es libre, y Canonical promueve y recomienda explícitamente, bajo el nombre de Ubuntu, software que no es libre en algunos de sus canales de distribución. Ubuntu ofrece la opción de instalar únicamente paquetes libres, lo cual significa que también ofrece la opción de instalar aplicaciones que no son libres. Además, la versión del kernel Linux que se incluye en Ubuntu contiene objetos binarios de firmware (blobs).

El «Centro de software de Ubuntu» ofrece un listado de programas privativos y programas libres, todos mezclados. Es difícil saber cuáles son libres, ya que tanto los programas privativos que pueden descargarse de manera gratuita como los programas libres están etiquetados como «gratuito».

Desde octubre de 2012, Ubuntu transmite datos personales acerca de las búsquedas realizadas por el usuario a un servidor de Canonical que envía de vuelta avisos publicitarios para comprar en Amazon. En sentido estricto, esto no afecta al hecho de que Ubuntu sea o no sea software libre, pero es una violación de la privacidad de los usuarios. Además, anima a comprar en Amazon, una empresa que aplica la Gestión Digital de Restricciones (DRM) y que comete abusos contra los trabajadores, autores y editores.

La inclusión de publicidad involuntaria [adware] es uno de los raros casos en que un desarrollador de software libre persiste en conservar una funcionalidad maligna en su versión de un programa libre.

Parece que Ubuntu permite la redistribución comercial de copias exactas, incluyendo las marcas comerciales, y que solo exige retirar las marcas cuando se trata de versiones modificadas. Esta es una norma aceptable para las marcas comerciales. En esa misma página, más abajo, se hace una vaga e inquietante declaración acerca de las «patentes de Ubuntu», sin ofrecer suficientes detalles que muestren si esto constituye una agresión o no.

Esa página siembra confusión debido a que emplea la engañosa expresión «propiedad intelectual», que erróneamente presupone que la ley de marcas, la ley de patentes y algunas otras se engloban dentro del mismo marco conceptual. Emplear esa expresión es siempre pernicioso, sin excepción, de modo que tras hacer referencia al uso que alguien hace de ese término, debemos siempre rechazarlo. En cualquier caso, esta no es una cuestión esencial en lo que se refiere a Ubuntu en cuanto distribución de GNU/Linux.

Otras distribuciones

Aquí nos ocupamos de algunas conocidas o significativas distribuciones de sistemas no GNU/Linux que no pueden considerarse libres.

Sistemas BSD

FreeBSD, NetBSD y OpenBSD, todas incluyen instrucciones para obtener programas que no son libres en su sistema de puertos. Además, sus núcleos incluyen blobs binarios de firmware que no son libres.

Los programas del tipo firmware que no son libres y se emplean en el núcleo Linux se denominan «blobs», y así es como usamos el término. En el argot de BSD, el término «blob» tiene otro significado: un controlador [«driver»] que no es libre. OpenBSD, y quizá alguna de las otras distribuciones BSD (que los programadores de BSD llaman «proyectos»), ha doptado la política de no incluirlos. Con respecto a los controladores, la política es acertada; pero cuando los programadores dicen que esas distribuciones «no incluyen blobs», se genera una confusión. No se refieren a los blobs de firmware.

Ninguna distribución BSD tiene políticas en contra del firmware binario que no es libre, que incluso puede ser cargado en los controladores libres.

Haiku

Haiku incluye cierto software que no se puede modificar. También incluye blobs de firmware.

Android

Android, tal como lo publica Google, contiene muchas partes que no son libres, como así también muchas que son libres. La mayoría de las partes libres están cubiertas por una licencia laxa (sin copyleft), de modo que los fabricantes que incluyen Android en algún producto a veces lo distribuyen también como privativo.

CyanogenMod

Esta versión modificada de Android contiene bibliotecas que no son libres. Además, explica cómo instalar las aplicaciones privativas que Google distribuye con Android.

ReactOS

ReactOS está pensada para proporcionar un reemplazo libre y compatible para los binarios de Windows. El proyecto declara que uno de sus objetivos es hacer que los usuarios puedan seguir utilizando el software y los drivers privativos diseñados para Windows.

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