Esta es una traducción de la página original en inglés.

El software privativo a menudo es malware

Software privativo, también llamado «software que no es libre», se refiere al software que no respeta la libertad de los usuarios ni a su comunidad. Un programa privativo coloca a su desarrollador o propietario en una posición de poder sobre sus usuarios. Tal poder es en sí mismo una injusticia.

El objetivo de esta página es mostrar que la injusticia primordial del software privativo a menudo conduce a otra injusticia: las funcionalidades maliciosas.

En esta sección mencionamos también otra característica maliciosa de los teléfonos móviles, el rastreo de la localización, que se debe al sistema de radiocomunicaciones antes que al software concreto que utilizan.

El poder corrompe. El desarrollador del programa privativo se ve tentado a diseñar el programa de un modo que maltrata a los usuarios (el software que maltrata a los usuarios se llama malware). Por supuesto, el desarrollador no suele hacer esto por maldad, sino más bien para obtener más beneficio a cota de los usuarios. Eso no lo hace menos ruin o más legítimo.

Ceder a esta tentación se ha vuelto cada vez más frecuente, y es hoy en día una práctica habitual. El software privativo moderno es una manera habitual de ser engañado.


Hasta febrero de 2021, las páginas de este directorio ofrecen una lista de alrededor de 500 ejemplos de funcionalidades maliciosas (con más de 580 referencias de apoyo), pero seguramente hay miles más que desconocemos.

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Injusticias o técnicas Productos o empresas
  1. Puerta trasera: cualquier funcionalidad de un programa que permite enviar órdenes a la máquina en la que está instalado, a alguien que no debería tener el control de dicha máquina.
  2. Gestión digital de restricciones o «DRM»: funcionalidades diseñadas para restringir lo que los usuarios pueden hacer con los datos en sus ordenadores.
  3. Prisión: sistema que impone la censura en los programas de aplicación.
  4. Subordinación a un servidor: necesidad de conexión permanente (o muy frecuente) a un servidor.
  5. Tirano: sistema que rechaza cualquier sistema operativo no esté «autorizado» por el fabricante.

Los usuarios de software privativo quedan indefensos ante estas formas de maltrato. La manera de evitarlas es exigir software libre (software que respeta la libertad). Con el software libre son los usuarios quienes ejercen el control, de modo que pueden defenderse muy bien de las funcionalidades maliciosas del software.

Añadidos recientes

  • 2021-02

    El programa privativo Clubhouse es malware y una calamidad para la privacidad. Clubhouse recoge datos personales tales como grabaciones de las conversaciones de la gente, y un problema secundario es que no los encripta, lo que muestra su mala seguridad.

    El número de identificación único del usuario y la sala de conversación de Clubhouse se transmite en texto simple, y Agora (la compañía que está tras la aplicación) es probable que tenga acceso al audio en bruto, con la posibilidad de que se lo facilite al Gobierno chino.

    Incluso con una buena seguridad en la transmisión de los datos, recoger datos personales de la gente es una vileza y una violación del derecho de las personas a la privacidad.

  • 2021-02

    Microsoft está eliminando por la fuerza el reproductor de Flash de los ordenadores que funcionan con Windows 10, mediante una puerta trasera universal de Windows.

    El hecho de que Flash haya sido desactivado por Adobe no es excusa para este abuso de poder. La naturaleza del software privativo, como Microsoft Windows, otorga a los desarrolladores el poder de imponer sus decisiones a los usuarios. El software libre, por el contrario, otorga a los usuarios la capacidad de tomar sus propias decisiones.

  • 2021-02

    El juego Prodigy, que se utiliza gratuitamente en las escuelas para enseñar matemáticas, incita a los alumnos a jugarlo en casa, donde la empresa trata de convencerlos para que paguen una suscripción premium, a cambio de algunos elementos meramente cosmético que, en la escuela, acentúan la brecha socioeconómica entre quienes pueden permitírselos y quienes no.

    La estrategia de utilizar los centros educativos como un estanque para la pesca de clientes es práctica habitual de las compañías de software privativo.

  • 2020-12

    El programa de supervisión de exámenes en línea HonorLock es una herramienta de vigilancia que monitorea a los estudiantes y recopila datos tales como el rostro, el carnet de conducir o información de red, entre otros, en flagrante violación de la privacidad de los estudiantes.

    Impedir que los estudiantes hagan trampas no es excusa para ejecutar software malicioso/espía en sus ordenadores, y es bueno que protesten. Pero sus demandas pasan por alto algo esencial, la injusticia de verse obligados a ejecutar software privativo para poder recibir una educación.

  • 2021-02

    Muchas aplicaciones, desarrolladas por varias compañías para varias organizaciones, hacen un rastreo de la localización sin el conocimiento de esas compañías y organizaciones. Son de hecho algunas bibliotecas muy utilizadas las que hacen el rastreo.

    Lo que es aquí inusual es que el desarrollador del software privativo A engaña a los desarrolladores de software privativo B1 … B50 para crear plataformas que permiten a A maltratar al usuario final.

Notas de traducción

[1] Narendra Modi, candidata a las elecciones presidenciales indias.